Cromoterapia (básico)



La Cromoterapia nos enseña a utilizar la proyección de luz de diferentes colores directamente sobre el cuerpo humano, obteniendo diversas reacciones como: relajación, activación, fortalecimiento, desbloqueo, y muchas más. La cromoterapia no es nueva, las antiguas culturas de China, la India y Grecia la utilizaban.

Los colores que nos rodean ejercen una influencia en nuestras sensaciones, pensamientos, sentimientos, etc., ya que todo se relaciona con lo que previamente tenemos ya grabado en nuestro ordenador maestro, el cerebro. Existen muchas terapias del color, en esta entrada nos centramos en dar una introducción generalizado a su concepto y nos centramos en base a terapia en colores sobre el cuerpo.
 
 Se utilizan pruebas psicológicas que  intervenga el color. La Prueba Luscher, por ejemplo, utiliza tanto la mente consciente del cliente como la inconsciente, para obtener información fisiológica.

Cuando un médico expone los colores a una persona, las velocidades de la vibración del color junto con las ondas sirven para armonizar el cuerpo y mente. Una forma muy conocida son la aplicación de rayos ultravioleta, para eliminar gérmenes y bacterias, así como para calmar algún dolor o inflamación en músculos o tendones. Se estudian diferentes frecuencias en que vibran los colores y los efectos que tienen cuando se aplican directamente sobre la piel, especialmente en puntos de acupuntura, logrando calmar en casos de dolor, relajar en casos de estrés, optimizar en casos de depresión o tristeza, activar el sistema inmunológico en casos de infección, fortalecer en casos de debilidad, equilibrar desajustes emocionales, y otros.
Hay diversos centros que disponen de cabinas de baño con cromoterapia, que se basan fundamentalmente en la alternancia de colores primarios, aunque hay otros sistemas de combinaciones de luces, que acaban combinando efectos diferentes.

Cada uno de los colores tiene una propiedad.
  • Rojo: se trata de un color muy adecuado para las personas propensas al decaimiento. No es adecuado para personas hipertensas o  para quienes sufren alguna inflamación.
  • Verde: es un color tranquilo, calmante y refrescante. Está muy aconsejado en las terapias contra el dolor, ya que entre sus virtudes está el hecho de que produce una sensación de alegría y esperanza.
  • Amarillo: es un color que tiene efectos sobre el hígado, la bilis y el páncreas.
  • Azul: se trata de un color que, a pesar de ser frío, transmite serenidad, y es perfecto para relajar, y para combatir tanto el estrés como el insomnio. No se recomienda en personas con fatiga y tendencias depresivas.
Siempre será el profesional quien dependiendo de la patología o características del paciente, determine la terapia y los colores en concreto.
Suele aplicarse una sesión diaria de unos 30 minutos. Tras 15 días de tratamiento empiezan a notarse sus efectos. Se realiza en personas de todas las edades (bajo supervisión médica).
 
La luz de los colores es importante para la vida, al combinarlos nos permiten absorber y expresar, por ejemplo, lo frío y lo caliente, lo claro y lo oscuro. Toda la luz de los colores son reacciones fundamentales de nuestra conciencia y estimulan los impulsos de los nervios, creando una respuesta a las radiaciones invisibles y lo que experimentamos depende de nuestro estado y nivel energético.
Existen otras terapias del color que se aplican en la alimentación, hogar (feng-shui), y formas de vestir. Que daremos una explicación más detallada en otras entradas.
*Llena tu vida de colores!!!*

Importante:
Las terapias alternativas en ningún caso sustituyen  a la medicina convencional. Si estás en tratamiento famacológico por prescripción médica, debes de informar a tu especialista sobre el interés de realizar una terapia alternativa. La decisión voluntaria de utilizar otras terapias, estando bajo tratamiento médico puede dar el efecto contrario al deseado. Se responsable y consulta siempre.

*Con la colaboración y supervisión: Dr. Fcesc. Xavier Vilamajor (medicina general y psiquiatría).