Superando obstáculos, con el desahogo y la aceptación.


Si miramos hacia atrás en nuestra vida y observamos la de otros que nos rodean,  veremos que ésta es un rosario en la que se alternan risas con lágrimas.
Hay una gran diferencia entre desahogarse y quejarse. El que se desahoga vacía la tensión poniendo palabras a una situación dolorosa. El que se queja niega el propio poder, resistiéndose a la aceptación y a asumir la realidad que está viviendo. La queja es progresiva porque paraliza la acción y bloquea el futuro.El desahogo te libera y te abre a la expresión y comunicación.
*El primer paso para superar los obstáculos que la vida nos depara en cualquier de los ámbitos existentes (familiares, amigos, pareja, laboral) es reflexión interna y  desahogo de la causa. Partiremos de la base que todo problema tiene solución, al igual que todo veneno tiene su antídoto y trataremos de desahogarnos (sin queja) de la forma más extensa de la situación que estamos sufriendo, padeciendo etc. Todo aquello que nos inquieta, preocupa, no comprendemos ni entedemos etc. todo lo que para nosotros sea un obstáculo y nos hace sufrir.
*La persona que tu has elegido para desahogarte, ya sea un amigo, familiar, profesional, religioso o guia espiritual, su misión es escucharte en toda la extensión de la palabra, te animará, podéis llorar juntos, etc., pero No esperes que te solucione  tus "problemas". Tu serás únicamente quien con el tiempo y subidos todos los peldaños llegues a la resolución y superación del "obstáculo". Es muy importante tener presente este concepto.
Todos sabemos que cuando uno está en pleno "proceso" y /o sufrimiento, no es consciente de que hasta la pérdida más dolorosa es una vivencia que madura el alma. Sin embargo si uno puede observar ese "dolor" y asimilar que no será para siempre sino pasajero (de lo contrario no se podría resistir) y que se trata de la otra cara de la moneda,  la tensión afloja y aparece el rayo de esperanza. Esto no es inmediato, tiene su  proceso, como el mismo respirar.
La asimilación llega despacio pero llega y no debe marcharse. No es otra cosa que la aceptación de la realidad de esa verdad que estaba detrás de nuestro desgarro.

*Personalamente considero que no existe el azar y todo lo que acontece en nuestra vida tiene su razón de ser, sino no sería posible la evolución en toda su extensión. Ignoramos en un principio el porqué  tienen que suceder  acontecimientos que nos hieren, nos desgarran y nos duele en lo más profundo de nuestra alma,  pero una vez  la otra cara de la moneda se da la vuelta, esa ignorancia se vuelve conocimiento dando paso a la aceptación.
Dependiendo de las diferentes culturas e ideologías, viveremos el proceso de aceptación para superar el obstáculo desdes un grado de sufrimiento distinto.
Si sustituimos las palabras :
Cólera y rabia por superación
Ira y odio por perdón
Muerte  o desesperación total por Tránsito y evolución
Venganza por Amor
La aceptación será más rápida pues la mente asimila la causa desde otra perspectiva. Como seres humanos que somos y tenemos sentimientos, no evitaremos sufrir, pero éste será diferente si nuestra filosofía, pensamiento, educación e ideologías comprende y acepta los obstáculos como parte de nuestra vida para el crecimiento y evolución individual o colectiva.

"Si hay dolor, aceptémoslo y recordemos que no hay castigos ni siquiera culpas (nosotros no juzgaremos) tan sólo aprendizajes y crecimientos a todos los niveles.
No pensemos que el universo es un lugar diseñado para sufrir constantemente y para no poder superar todo lo que nos venga, podemos y lo hacemos."
"Tenemos derecho a ser felices y si el dolor llama a tu puerta y ocupa temporalmente tu morada (nunca será permanente), tengamos en cuenta que la Vida florecerá exquisita en lo más hondo de nuestra esencia."

*Acepta la causa del obstáculo como aquello que desconocías y que la vida te ha aportado por alguna razón, si esta razón la consideras injusta, piensa que algo positivo detrás permanece, aun no logres verlo, ni saber el qué, sencillamente confía en la evolución a todos los niveles.
Si proyectamos mentalmente nuestros deseos de comprensión y de aceptación nos llegarán, recuerda que nada permanece inmóvil.
Superado este primer paso ya tenemos parte del obstáculo saltado, aun queda camino y alcanzaremos la meta de la superación cuando llegue la disolución total de ese sufrimiento (no olvido) y hallamos retomado el equilibrio mental y la serenidad en nuestro interior.

Te va  ayudar:
-Desahogarte profundamente, pero No quejarte ni lamentarte.
-Buscar ayuda si fuera necesaria a nivel profesional (médicos, psicólogos etc), espiritual o religiosa. No creer que solos podemos con todo, somos seres humanos y  en ocasiones necesitamos de otras personas para que nos orienten, asesoren, ayuden o curen.
-Abrir tu mente hacia otras ideologías y filosofías. Escucha, lee, sé atento y aprende de otras personas que tiene mucho que ofrecerte.
-Dedica cada día diez minutos a controlar  tu respiración, te ayudará a todos los niveles.
-No perder la esperanza, porque es un instrumento muy poderoso.
-Hacer una gran valoración y tener gratitud  hacia todas esas personas que nos prestan o prestaron su ayuda, nos acogen en su regazo y nos dan o dieron un aliento de esperanza. Se agradecido por todo el Amor que te dieron o te dan. Sin ellos no hubiera sido o es igual.
Recuerda:
-Superado la aceptación tienes mucho camino andado para superar cualquier obstáculo por fuerte o desgarrador que nos depare la vida.
-Si tu forma de caminar (evolución, progreso) es más lenta no decaigas en seguir avanzado, pues no importa el tiempo que dediques (no es una carrera) sino lo que  con tus pasos alcanzarás, que si tu así lo deseas será la superación dando paso a llegada de la meta, con la disolución total de tus pesares.
-Tu tienes el potencial mental e interior de superación al igual que el más preparado, con la diferencia que el iniciado ya conoce las técnicas y tu las estás aprendiendo.
Ya ha comenzado tu superación....
Si yo puedo, tú puedes y entre todos podemos más!!!

  *La mente crea el puente, pero es el corazón el que lo cruza*

Con la colaboración de:
Dr. Fcesc. Xavier Vilamajor.
(medicina general y psiquiatría).