Relajantes Caricias....


Las caricias son demostraciones de amor en su amplia extensión. Con ellas mostramos nuestros sentimientos y afectos en las diferentes situaciones. Para cada momento tenemos una caricia distinta, siempre ligada a la afectividad.
Acariciamos a nuestros hijos u otros infantes con sensibilidad y ternura ("que linda criatura" y rozamos su mejilla, panzita, piernas)
Así como acariciamos a un amigo, familiar o pareja en los momentos de apoyo o consolación ("tranquilo/a, todo pasará" y acariciamos su brazo, su mano, cabello, o rostro)
También lo hacemos en las situaciones de alegría y felicitación ("felicidades, lo conseguiste" y le das un peñizquito en la mejilla, o caricia más apretujada).
Todas estas caricias pueden ir ligadas con un generoso y afectuoso abrazo, trasmitiendo protección, consuelo, serenidad, relajación y afectividad.

En la relaciones sexuales de pareja, las caricias son el preámbulo a una conexión más íntima. No necesariamente tenemos que llegar a la entrega total o máxima, podemos estar horas acariciándonos sin pretender nada más. Recordemos la sexualidad Tántrica donde lo principal es la conexión energética, que se desencadena a través de las múltiples caricias.
Si a través de estas caricias nuestros sentimientos se elevan y damos paso a la pasión y el deseo en su estado puro, nos dejaremos llevar y gustosamente disfrutaremos de lo que es totalmente natural.

Pero hay muchas más caricias, como aquellas que podemos ofrecer a nuestro cuerpo con el único y exclusivo fin de la relajación física sin llegar al deseo sexual.
Vamos a realizar conjuntamente (pero por separados, jajajaja) si así os apetece unos ejercicios para acariciarnos o acariciar a un amigo/a sin otro interés que la relajación.

Preparación:Lavarse bien las manos con jabón natural o de glicerina (en su defecto mejor no usar jabón), y aclara con abundante agua mezclada con sal marina (un 5% de sal).
Busca un lugar cómodo, donde no te alteren o distraigan ruidos.
El ambiente ha de ser cálido y relajante, ya sabes luz natural o en su defecto luz tenue.
Realiza unos ejercicios de respiración suaves para relajar tu interior.
Cierra los ojos de 2 a 4 minutos y deja que tu mente fluya sola, desconecta... eres luz y tienes serenidad.
Una vez preparado/a vamos a realizar un ejercicio sencillo, que te aportará muchos beneficios.
Lo puedes realizar a solas, o acariciando a otra persona.
Recuerda que tu fin es la relajación y no la excitación.

Ejercicio:
Tumbado boca arriba, con los brazos ligeramente separados, comenzamos acariciando el antebrazo (zona interior) con la yema de los dedos, suave, lentamente de arriba a bajo y viceversa.
Seguimos por la parte inversa de la misma manera, el tacto es suave y relajante.
Pasamos al otro brazo y procedemos exactamente igual. Ya tenemos nuestros antebrazos relajados, y avanzamos por la parte superior del brazo y así sucesivamente hasta completar esta zona.
Respiramos profundamente, nos damos la vuelta y boca abajo (aquí es imprescindible otra persona), vamos a relajar nuestra espalda.
Las yemas de nuestros dedos (las dos manos) se pasean lenta y generosamente por la columna vertebral, de abajo hacia arriba y viceversa.


Ahora vamos a utilizar una pluma de ave (siempre limpia y tratada), en vez de los dedos. La pasamos más rápido (si lo haces lentamente te dará cosquillas) por el costado (altura de las costillas), de un lado a otro, generosamente repetimos lo que nos apetezca.
En la misma postura (boca a bajo) con la cabeza ligeramente más abajo que el resto del cuerpo, vamos a relajar la nuca o parte baja de la cabeza. Retiramos el cabello y posamos la yema de los dedos de una mano suavemente en rotación, trasmitiendo a través de ellas nuestras más elevadas vibraciones. Sin presionar, muy levemente (recuerda es tacto, no masaje).
Seguimos por la cabeza de la misma manera en rotación y muy despacio.
Lentamente nos damos la vuelta (no bruscamente te podrías marear) y bajamos a la zona del abdomen. Pasamos nuestros dedos en rotación, notando como se "encoje" el estómago, no pasa nada es totalmente normal, si ello te distrae, te altera o incomoda, con la misma naturalidad terminaremos el proceso en esa zona.
Totalmente relajados, no quedamos tumbados unos minutos y disfrutamos de la sensación de bienestar que nos han dejado estas caricias.
Nos reincorporamos lentamente, bebemos agua etc.


Beneficios:
-Relajación muscular (sin necesidad de presionar o friccionar)
-Transmisión energética (a través de los dedos), abriendo los canales y liberando negatividades.
-Desconexión mental, debido a centrar tu interés en la sensaciones físicas, dando paso a la relajación mental.
-Mejora de malestares físicos como cefálicas, dismenorreas (dolor menstrual) tensiones musculares, y circulación sanguínea.
-Mejora de tu estado de ánimo en general.

 Recuerda que se puede realizar individualmente, excepto la zona de la espalda que requiere a otra persona, para completarla. Es un placer para todos los sentidos  el disfrutar de unas caricias sanas y cargadas de buenos sentimientos.
Deja que te acaricien, acaricia y disfruta de las buenas sensaciones que vamos a recibir.

Por mi parte recibe mis mejores caricias para tu ser, acompañadas de un generoso abrazo!
Que lo disfrutes!